09 octubre, 2026

Jan: trayectoria y evolución de uno de los grandes autores del cómic español


Hablar de Jan es hablar de uno de los autores más personales, prolíficos y reconocibles de la historieta española. Bajo este seudónimo se encuentra Juan López Fernández, dibujante y guionista nacido en Toral de los Vados, León, en 1939, cuya trayectoria abarca varias generaciones de lectores y una extraordinaria variedad de registros narrativos.

Su nombre está asociado, inevitablemente, a Superlópez, la parodia del superhéroe estadounidense que terminó convirtiéndose en uno de los personajes emblemáticos del cómic español. Sin embargo, reducir la carrera de Jan a las aventuras del superhéroe del planeta Chitón supondría dejar fuera una parte esencial de su aportación al medio.

Jan ha creado personajes como Pulgarcito y Don Talarico, ha desarrollado historietas de aventuras, humor y fantasía, y ha explorado cuestiones sociales, políticas y culturales a través de una obra que combina imaginación, observación crítica y un estilo gráfico de gran expresividad.

Su trayectoria también constituye un recorrido por la historia editorial del cómic español: desde su trabajo en la animación y sus años en Cuba hasta su incorporación a Bruguera, la evolución de Superlópez y su posterior actividad en diferentes editoriales y proyectos independientes.

En 2002 recibió el Gran Premio del Salón Internacional del Cómic de Barcelona, uno de los reconocimientos más importantes de su carrera. El galardón distinguía una trayectoria que había contribuido de manera decisiva al desarrollo de la historieta española contemporánea.

La importancia de Jan reside tanto en la popularidad de sus personajes como en su independencia creativa. A lo largo de su carrera ha defendido una concepción del cómic en la que el dibujo, la narración y la libertad del autor son inseparables.

LOS ORÍGENES DE JUAN LÓPEZ FERNÁNDEZ

Juan López Fernández nació en Toral de los Vados, en la provincia de León, en 1939. Desde joven mostró interés por el dibujo, una afición que acabaría convirtiéndose en su profesión.

Su trayectoria vital tuvo una particularidad importante: durante una etapa de su juventud residió en Cuba, donde trabajó en el ámbito de la animación cinematográfica. Esta experiencia contribuyó a su formación artística y ayuda a comprender algunos rasgos de su posterior trabajo en el cómic, especialmente su atención al movimiento, la expresividad de los personajes y la claridad narrativa.

La animación exige que cada gesto, desplazamiento y acción resulte comprensible visualmente. Aunque la historieta posee sus propios recursos y no funciona exactamente como una película, la experiencia de Jan en ese campo constituye un elemento relevante para comprender su lenguaje gráfico.

En una entrevista publicada en 2013 por el portal Yo fui a EGB, Jan recordó las dificultades que había experimentado durante su infancia debido a su sordera y habló de su afición por la lectura de historietas. Entre sus referentes mencionó obras y personajes como Príncipe Valiente, Flash Gordon, Little Nemo, The Spirit y Cuto, el personaje creado por Jesús Blasco.

Estas referencias permiten situar parte de sus intereses dentro de una tradición internacional de historieta de aventuras, caracterizada por el cuidado del dibujo, la riqueza de los escenarios y la importancia de la narración visual.

Su formación no se limitó, por tanto, al humor de las revistas españolas. Jan conocía también modelos de cómic que concedían gran importancia a la aventura, la composición de página y la construcción de mundos imaginarios.

LA EXPERIENCIA CUBANA Y EL APRENDIZAJE PROFESIONAL

La estancia en Cuba fue una etapa fundamental en la formación de Jan. Allí trabajó en el sector de la animación y amplió su experiencia profesional antes de regresar a España.

Su trayectoria posterior demuestra que aquella experiencia no fue un episodio aislado. Jan desarrolló un lenguaje gráfico basado en la claridad del movimiento, la expresividad y la capacidad para organizar escenas complejas sin dificultar la lectura.

El dibujo de Jan posee una cualidad dinámica: los personajes se mueven con naturalidad, los escenarios ayudan a comprender la acción y las viñetas se articulan con una lógica visual que favorece la continuidad narrativa.

Esta habilidad resulta especialmente visible en las aventuras de Superlópez, donde las escenas de acción, los desplazamientos, los accidentes y las situaciones disparatadas requieren un dominio preciso de la puesta en escena.

No obstante, sería simplificador atribuir todo su estilo a la animación. Su obra es también resultado de la lectura de otros historietistas, de su experiencia editorial y de una evolución personal desarrollada a lo largo de décadas.

LA LLEGADA A BRUGUERA


Jan se incorporó profesionalmente al mercado español de la historieta a finales de los años sesenta y comenzó a trabajar para Bruguera en 1970, según recordó en la entrevista publicada por Yo fui a EGB.

La editorial era entonces uno de los grandes centros de producción de tebeos en España. Sus revistas reunían a numerosos dibujantes y guionistas, que trabajaban con plazos exigentes y una producción continuada de historietas.

Bruguera había desarrollado un universo reconocible de humor gráfico, con personajes sometidos a situaciones cotidianas llevadas al absurdo. Jan se integró en ese contexto, pero su evolución posterior demostraría que no estaba limitado a las fórmulas humorísticas de la editorial.

Su paso por Bruguera le permitió trabajar para un público amplio y adquirir experiencia en el funcionamiento industrial del cómic. Al mismo tiempo, desarrolló una identidad artística propia, caracterizada por la precisión del dibujo, la imaginación narrativa y una creciente inclinación hacia las aventuras de mayor extensión.

El sistema de producción de la editorial condicionaba la actividad de sus colaboradores. En la entrevista de 2013, Jan explicó que trabajaban desde sus casas y como profesionales autónomos, y describió Bruguera como una empresa de gran tamaño cuyos métodos consideraba anticuados.

Su testimonio aporta una perspectiva directa sobre las condiciones laborales de aquella industria, aunque debe entenderse como la experiencia personal del autor y no como una descripción idéntica de las circunstancias de todos los profesionales que trabajaron para la editorial.

DON TALARICO: UNA CREACIÓN ANTERIOR A SUPERLÓPEZ


Aunque Superlópez es su personaje más conocido, Jan desarrolló otras creaciones importantes dentro de su trayectoria.

Una de ellas es Don Talarico, una serie de aventuras ambientada en un universo medieval caricaturesco, con personajes grotescos, humor y situaciones que parodian determinados códigos de la aventura histórica.

Don Talarico permite apreciar una faceta diferente del autor. En lugar de recurrir a los escenarios urbanos contemporáneos de Superlópez, Jan construye un mundo propio en el que la fantasía medieval se convierte en un terreno propicio para la sátira y el disparate.

La serie también demuestra su interés por los escenarios históricos y por la posibilidad de reinterpretarlos desde una perspectiva humorística.

Don Talarico ha tenido una trayectoria editorial distinta a la de Superlópez y no ha alcanzado una difusión comercial comparable. Sin embargo, ocupa un lugar significativo para comprender la evolución de Jan y su interés por desarrollar universos narrativos propios.

Su recuperación y continuación en etapas posteriores han permitido acercar el personaje a nuevos lectores y mostrar que la creatividad de Jan no depende exclusivamente de su superhéroe más popular.

SUPERLÓPEZ: EL NACIMIENTO DE UNA PARODIA QUE ACABÓ CONVIRTIÉNDOSE EN UN CLÁSICO

La creación de Superlópez constituye el capítulo más conocido de la carrera de Jan, pero su origen resulta especialmente interesante porque el personaje no nació con la ambición de convertirse en una gran serie de aventuras.

En 1973, Jan recibió el encargo de realizar una parodia de Superman para un libro de historietas breves sin palabras publicado por Euredit. La idea consistía en trasladar al terreno humorístico la figura del superhéroe estadounidense, pero el dibujante terminó creando un personaje que acabaría adquiriendo identidad propia.

El protagonista era un hombre corriente con superpoderes, cuya vida cotidiana contrastaba con sus extraordinarias capacidades. La premisa permitía burlarse de los códigos del género superheroico y, al mismo tiempo, observar con humor las contradicciones de la sociedad contemporánea.

En aquella primera versión, Superlópez todavía no tenía desarrollada la personalidad ni el universo que caracterizarían sus aventuras posteriores. Fue una creación inicial que Jan recuperó años después, cuando encontró la posibilidad de convertirla en una serie de mayor recorrido.

En 1978, el personaje regresó en las páginas de Bruguera, donde empezó a desarrollar sus aventuras clásicas. Esta nueva etapa permitió a Jan ampliar su universo, incorporar personajes secundarios y construir historias más extensas.

La diferencia entre ambas etapas es fundamental. El Superlópez de 1973 nació como una parodia breve de Superman; el de finales de los setenta se convirtió progresivamente en el protagonista de una serie de aventuras con argumentos propios, escenarios diversos y una mirada crítica sobre el mundo que lo rodeaba.

JUAN LÓPEZ, EL HOMBRE CORRIENTE BAJO LA CAPA


Una de las claves del éxito de Superlópez es el contraste entre sus poderes y su personalidad.

En lugar de presentar a un héroe solemne, seguro de sí mismo e infalible, Jan creó un personaje con debilidades, inseguridades y problemas cotidianos. En su identidad civil, Juan López es un trabajador de oficina que debe afrontar las pequeñas frustraciones de la vida diaria.

Este contraste le permite al autor construir situaciones cómicas a partir de la distancia entre lo extraordinario y lo corriente.

Superlópez puede enfrentarse a amenazas que ponen en peligro ciudades o incluso al planeta, pero también tiene que lidiar con las obligaciones laborales, los problemas económicos y las relaciones personales.

La parodia funciona porque no se limita a ridiculizar a Superman. Jan utiliza el género superheroico para hablar del individuo corriente, de sus contradicciones y de su posición dentro de una sociedad compleja.

El personaje es, en este sentido, mucho más que una imitación humorística de un héroe estadounidense. Se convierte en un instrumento narrativo para abordar temas que afectan directamente a los lectores.

EL SUPERGRUPO: LA PARODIA DEL EQUIPO DE SUPERHÉROES


Entre las aportaciones más conocidas de la etapa clásica de Superlópez destaca El Supergrupo.

La idea era reunir a varios superhéroes en un equipo cuyas relaciones internas resultaran tan problemáticas como las amenazas a las que debían enfrentarse. La organización parodiaba las convenciones de los grupos de superhéroes, sus jerarquías, sus rivalidades y sus discusiones.

En las primeras aventuras del Supergrupo, Jan trabajó con guiones de Francisco Pérez Navarro, conocido como Efepé. Esta colaboración fue importante para el desarrollo del humor verbal y de las situaciones que caracterizaron las historias iniciales del equipo.

Los conflictos entre sus integrantes permitían convertir los tópicos del género en material cómico. En lugar de funcionar siempre como una unidad perfectamente coordinada, los héroes discutían, competían por el liderazgo y complicaban con frecuencia sus propias misiones.

El Supergrupo también demuestra que Jan sabía trabajar con personajes colectivos sin perder de vista la personalidad individual de cada uno.

LOS CABECICUBOS Y LA MADUREZ NARRATIVA


Entre las aventuras más celebradas de Superlópez figura La semana más larga y, especialmente, Los cabecicubos, una historia que permite apreciar la evolución de la serie hacia argumentos de mayor ambición.

Los cabecicubos constituye uno de los ejemplos más claros de la capacidad de Jan para utilizar la ciencia ficción y el humor como herramientas de sátira social.

La transformación física de los personajes y la aparición de una sociedad marcada por una determinada forma de pensar sirven para desarrollar una reflexión sobre el conformismo, la uniformidad ideológica y los peligros de aceptar sin cuestionamiento las ideas dominantes.

El planteamiento es característico de la mejor etapa de Superlópez: una premisa fantástica que permite al autor hablar de problemas reconocibles de la realidad.

La serie fue dejando atrás la simple sucesión de gags para desarrollar argumentos más complejos, en los que el humor podía convivir con la crítica política, social y cultural.

EL UNIVERSO DE SUPERLÓPEZ Y SUS PERSONAJES

A lo largo de los años, Jan construyó alrededor de Superlópez un universo de personajes recurrentes.

Entre ellos destacan Luisa Lanas, Jaime González, el jefe de Juan López, el inspector Hólmez y el criminal Al Trapone, además de numerosas figuras que aparecen en aventuras concretas.

Estos personajes cumplen funciones diferentes dentro de la narración.

Luisa y Jaime permiten mostrar la dimensión cotidiana del protagonista y su relación con el entorno laboral y personal. El inspector Hólmez introduce elementos de investigación y de parodia policial. Al Trapone, por su parte, representa una de las figuras delictivas recurrentes del universo de la serie.

La galería de secundarios contribuye a que Superlópez no dependa exclusivamente de su protagonista. Los conflictos pueden surgir de las relaciones personales, de las instituciones, de las organizaciones criminales o de las situaciones extraordinarias que Jan incorpora a cada aventura.

Esta variedad ayuda a explicar la longevidad del personaje y la posibilidad de utilizarlo en historias muy diferentes entre sí.

PULGARCITO: UNA OBRA ESENCIAL PARA COMPRENDER A JAN


En 1981, Jan creó una nueva serie protagonizada por Pulgarcito para la revista homónima de Bruguera.

Inspirado en el personaje tradicional de los cuentos populares, el Pulgarcito de Jan era un niño curioso, imaginativo y dispuesto a vivir aventuras que lo llevaban más allá de su entorno inmediato.

La serie se distinguió por su interés en la literatura infantil, los cuentos tradicionales y la imaginación. Jan utilizó referencias literarias y escenarios fantásticos para desarrollar historietas que podían resultar atractivas para los lectores jóvenes sin renunciar a una elaboración narrativa cuidadosa.

Pulgarcito demuestra otra faceta del autor. Frente a la sátira social y la parodia superheroica de Superlópez, aquí adquieren mayor importancia el descubrimiento, la aventura y el contacto con mundos imaginarios.

El dibujo conserva la claridad y el dinamismo característicos de Jan, pero el tono general resulta más cercano al cuento y a la aventura infantil.

La serie es considerada una de sus creaciones más apreciadas y una muestra de que la historieta para niños podía ofrecer una gran riqueza artística y narrativa.

OTRAS CREACIONES: CAB HALLOLOCO, SUPER RAYÓN Y MÁS ALLÁ


La carrera de Jan incluye muchas otras obras que merecen atención.

Entre ellas figura Cab Halloloco, una parodia del western que permite al autor jugar con los tópicos del género y con las convenciones de las historias de vaqueros.

También creó personajes y series como Superioribus, Don Plácido y Don Viriato, además de desarrollar proyectos de distinta extensión y orientación editorial.

Estas creaciones muestran la amplitud de sus intereses. Jan no se limitó a repetir la fórmula que le había dado popularidad, sino que exploró géneros y estilos diversos.

En etapas posteriores recuperó algunas de sus obras y personajes, y continuó desarrollando proyectos fuera del circuito tradicional de las grandes revistas.

Esta faceta resulta especialmente importante para entender su independencia artística: Jan ha mantenido un interés constante por crear, recuperar y continuar historietas que responden a sus propios intereses, incluso cuando no cuentan con la misma difusión comercial que Superlópez.

EL HUMOR COMO HERRAMIENTA DE CRÍTICA SOCIAL

Uno de los rasgos más característicos de la obra de Jan es su capacidad para introducir problemas sociales dentro de historias aparentemente ligeras.

A medida que Superlópez evolucionó, sus aventuras incorporaron cuestiones como la contaminación, la explotación laboral, la especulación inmobiliaria, los movimientos migratorios, el fanatismo y los efectos de determinadas decisiones políticas y económicas.

En estas historias, el humor no elimina la gravedad del tema. Sirve para hacerlo accesible y para mostrar sus contradicciones.

Jan no suele construir sus argumentos como tratados políticos. Prefiere introducir al lector en una situación fantástica, exagerar sus elementos y permitir que la propia aventura revele los problemas que se encuentran detrás.

La sátira funciona porque el universo imaginario de Superlópez mantiene una relación directa con el mundo real.

Esta dimensión social es una de las razones por las que la serie ha evolucionado junto a sus lectores. Los temas cambian con el tiempo, pero permanece el interés por observar críticamente la sociedad.

EL ESTILO GRÁFICO DE JAN


El dibujo de Jan se caracteriza por la claridad narrativa, la expresividad de los personajes y una gran capacidad para representar el movimiento.

Sus figuras son fácilmente reconocibles y sus gestos contribuyen de manera decisiva al humor. La acción se desarrolla con fluidez y las viñetas están organizadas para que el lector comprenda lo que sucede sin perderse en detalles innecesarios.

Esta claridad no significa que sus páginas carezcan de complejidad. Al contrario, Jan suele integrar numerosos elementos en los escenarios y las escenas de acción, manteniendo el equilibrio entre el detalle y la lectura.

Su experiencia en la animación ayuda a comprender parte de su dominio del movimiento, aunque su estilo también responde a una larga tradición de historieta de aventuras y humor.

Otro elemento distintivo es su capacidad para dibujar escenarios urbanos. Calles, edificios, oficinas, transportes y espacios públicos forman parte de un entorno reconocible que permite relacionar las aventuras con la experiencia cotidiana de los lectores.

La combinación de personajes expresivos, acción dinámica y escenarios detallados constituye una de las principales señas de identidad de su obra.

JAN Y LA INDEPENDENCIA CREATIVA

A lo largo de su trayectoria, Jan ha mostrado una relación particular con la industria editorial.

Su paso por Bruguera le proporcionó una plataforma importante para desarrollar sus personajes, pero la evolución del mercado y los cambios empresariales alteraron las condiciones de publicación.

Posteriormente continuó trabajando con otras estructuras editoriales, entre ellas Ediciones B, y mantuvo su actividad en proyectos de distinta naturaleza.

En 1987 pasó a publicar Superlópez en Ediciones B, etapa en la que la serie siguió desarrollándose y amplió su presencia en el mercado español.

Durante las décadas siguientes, el personaje mantuvo una continuidad editorial considerable y se convirtió en uno de los títulos más reconocibles del cómic español.

Sin embargo, Jan no limitó su trabajo a esa serie. Continuó creando y recuperando otras obras, participando en publicaciones y colaborando con editoriales especializadas.

Esta independencia se refleja también en su actitud hacia el oficio. Jan ha defendido en distintas entrevistas la libertad de imaginar, experimentar y asumir riesgos, incluso cuando el resultado no coincide con las expectativas comerciales.

EL GRAN PREMIO DEL SALÓN DEL CÓMIC DE BARCELONA

En 2002, Jan recibió el Gran Premio del Salón Internacional del Cómic de Barcelona en reconocimiento a su trayectoria.

El galardón constituyó una confirmación institucional de su importancia dentro de la historieta española.

La distinción no reconocía solamente el éxito de Superlópez, sino el conjunto de una carrera que abarca varias décadas, numerosos personajes y una gran variedad de registros narrativos.

En 2005 recibió también el premio Ivà, otro reconocimiento vinculado al cómic humorístico español.

Estos galardones ayudan a situar su obra dentro de la historia del medio, aunque su relevancia artística no depende exclusivamente de los premios recibidos.

Su influencia puede apreciarse tanto en la continuidad editorial de sus personajes como en el reconocimiento que le han dedicado otros autores, críticos y lectores.

EL FINAL DE SUPERLÓPEZ: SUEÑOS FRIKIS


En febrero de 2022 se publicó Sueños frikis, el álbum anunciado por la editorial como la última aventura de Superlópez dibujada por Jan.

El cierre de la serie supuso el final de una trayectoria que había comenzado en 1973 y que había acompañado a varias generaciones de lectores.

En Sueños frikis, Jan recurre a un universo de fantasía épica para contar una historia relacionada con el acoso que sufre una joven universitaria. El argumento combina los elementos habituales de la aventura fantástica con una problemática social contemporánea.

La despedida resulta coherente con la evolución del personaje. Superlópez había dejado de ser únicamente una parodia de Superman para convertirse en un vehículo con el que Jan abordaba asuntos sociales y culturales de su tiempo.

La decisión de cerrar la serie no significa que desaparezca su legado. Sus álbumes siguen formando parte de la historia del cómic español y continúan siendo recuperados en recopilaciones y nuevas ediciones.

La editorial publicó también recopilaciones que reunían las últimas aventuras y materiales complementarios, facilitando el acceso a una etapa final que cerraba una de las series más longevas de la historieta española.

LA OBRA DE JAN DESPUÉS DE SUPERLÓPEZ


El final de Superlópez no equivale al final de la trayectoria artística de Jan.

En entrevistas recientes, el autor ha hablado de sus proyectos posteriores y de su deseo de seguir explorando otros personajes y universos narrativos.

Entre las obras y proyectos mencionados en los últimos años figuran la recuperación de Don Talarico, nuevas historias de otros personajes y proyectos como Las futuristas aventuras de Rich Tex Format y Oneie en sus mundos.

También se han recuperado historietas anteriores y se han publicado recopilaciones que permiten descubrir facetas menos conocidas de su producción.

Estas iniciativas son importantes porque ayudan a evitar que la imagen de Jan quede reducida a un único personaje. Superlópez es su creación más popular, pero su carrera abarca una producción mucho más amplia.

La continuidad de su actividad demuestra además que la retirada de una serie no tiene por qué significar el abandono del medio. En el caso de Jan, ha supuesto una oportunidad para dedicar atención a otras ideas y personajes.

LA RECUPERACIÓN DE SU OBRA Y EL TRABAJO DE LOS ESPECIALISTAS

La investigación y recuperación de la obra de Jan ha contado con la participación de especialistas, editoriales y publicaciones dedicadas al estudio del cómic.

Uno de los trabajos de referencia es Jan. El genio humilde, una obra colectiva coordinada en el ámbito de Tebeosfera y publicada en 2014. El libro reúne estudios sobre su trayectoria, entrevistas y materiales que permiten conocer etapas de su producción menos accesibles para el lector habitual.

La importancia de esta clase de publicaciones va más allá del homenaje. La documentación de los originales, la reconstrucción de las etapas editoriales y el análisis de sus personajes contribuyen a situar su obra en su contexto histórico.

El estudio de Jan también permite comprender la evolución de la industria española del cómic, desde las revistas populares hasta el mercado del álbum y las ediciones especializadas.

La recuperación de Don Talarico y de otras creaciones menos conocidas resulta especialmente relevante para construir una visión más completa de su carrera.

CONCLUSIÓN: UN AUTOR QUE NUNCA SE LIMITÓ A UN SOLO PERSONAJE

Jan es uno de los grandes nombres de la historieta española por una razón que va mucho más allá de haber creado Superlópez.

Su trayectoria reúne humor, aventura, fantasía, crítica social y una búsqueda constante de libertad narrativa. Desde sus primeros trabajos profesionales y su experiencia en la animación hasta las historias de Superlópez, Pulgarcito y Don Talarico, ha construido una obra personal y reconocible.

Superlópez ocupa el centro de su legado porque consiguió convertir una parodia de Superman en un personaje con identidad propia, capaz de reflejar las contradicciones de la sociedad española y de evolucionar con el paso de las décadas.

Pero la carrera de Jan también demuestra que un autor puede desarrollar universos muy diferentes sin perder su personalidad artística.

Su dominio del movimiento, la claridad de sus páginas, la expresividad de sus personajes y su capacidad para convertir los problemas cotidianos en aventuras imaginativas lo sitúan entre los creadores más importantes del cómic español contemporáneo.

El final de Superlópez en 2022 cerró una etapa histórica, pero no reduce la amplitud de su obra. Al contrario, invita a volver sobre sus otras creaciones y a descubrir la variedad de una carrera que merece ser estudiada en su conjunto.

Jan ha demostrado que el cómic puede entretener, hacer reír, despertar la imaginación y, al mismo tiempo, invitar al lector a pensar. Esa combinación constituye una de las aportaciones más valiosas de su trayectoria.

FUENTES Y REFERENCIAS DOCUMENTALES

  1. Penguin Libros. Biografía editorial de Jan.
    https://www.penguinlibros.com/es/1193--jan

  2. Penguin Random House Grupo Editorial. Catálogo de cómic e información bibliográfica sobre Jan y Superlópez.
    https://www.penguinrandomhousegrupoeditorial.com/

  3. El País. «Superlópez cuelga la capa con una última aventura: Sueños frikis». 2 de febrero de 2022.
    https://elpais.com/cultura/2022-02-02/superlopez-cuelga-la-capa-con-una-ultima-aventura-suenos-frikis.html

  4. elDiario.es. «Jan anuncia el fin de Superlópez con unos últimos Sueños frikis». 4 de febrero de 2022.
    https://www.eldiario.es/cultura/comics/jan-anuncia-superlopez-ultimos-suenos-frikis_1_8715934.html

  5. Europa Press. «El dibujante Jan se despide del personaje de Superlópez con el álbum Sueños frikis». 2 de febrero de 2022.
    https://www.europapress.es/catalunya/noticia-dibujante-jan-despide-personaje-superlopez-album-suenos-frikis-20220202115525.html

  6. Tebeosfera. Asociación Cultural Tebeosfera. Información sobre la obra colectiva Jan. El genio humilde.
    https://asociacionculturaltebeosfera.blogspot.com/p/tebeotextos.html

  7. Yo fui a EGB. «Entrevistamos a Jan, creador de Superlópez». 12 de abril de 2013.
    https://yofuiaegb.com/entrevistamos-a-jan-creador-de-superlopez/

  8. Fabulantes. «Entrevista a JAN, autor de Superlópez». 29 de mayo de 2014.
    https://www.fabulantes.com/2014/05/entrevista-jan-autor-de-superlopez/

  9. RTVE Audio. «Fallo de sistema: Palabra de Jan». 19 de junio de 2022.
    https://www.rtve.es/play/audios/fallo-de-sistema/540-palabra-jan-19-06-2022/6628371/

  10. Tebeosfera. «¡Voto al chapiro!», artículo sobre Don Talarico y su recuperación editorial. 2 de octubre de 2013.
    https://revistatebeosfera.blogspot.com/2013/10/voto-al-chapiro.html

  11. Milkbar Fanzine Online. Entrevistas a Jan publicadas en 2026, con información sobre sus trabajos recientes y su visión del oficio.
    https://milkbaronline.org/entrevista-a-jan-i/
    https://milkbaronline.org/entrevista-a-jan-ii-no-me-siento-restringido-en-nada-de-lo-que-imagino-la-imaginacion-es-un-pajaro-libre/