Astiberri Ediciones: 25 años transformando el panorama del cómic en España
Astiberri Ediciones nació en Bilbao en marzo de 2001 y, en sus primeros veinticinco años de trayectoria, se ha convertido en una de las editoriales de referencia del cómic y la novela gráfica en España. Su catálogo reúne obras de autores nacionales e internacionales, combina títulos de gran reconocimiento con propuestas de nuevas voces y ha contribuido a que la historieta llegue a lectores que tradicionalmente no se acercaban a este medio.
El año 2026 marca un hito especial en su historia: la editorial celebra su 25.º aniversario con más de mil títulos vivos en catálogo y alrededor de 450 autores y autoras publicados. Además, el Ministerio de Cultura le ha concedido el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural de 2026, un reconocimiento a su aportación al sector del libro y, en particular, a la consideración cultural y artística del cómic.
LOS ORÍGENES: DE UNA LIBRERÍA BILBAÍNA A UNA EDITORIAL INDEPENDIENTE
La historia de Astiberri está estrechamente vinculada a la librería especializada Joker, situada en el barrio bilbaíno de Santutxu. En 2001, con Fernando Tarancón al frente, comenzó a tomar forma el proyecto editorial. La iniciativa surgió en un momento en el que el mercado español del cómic estaba experimentando cambios importantes en los formatos, los temas y los públicos a los que se dirigían las publicaciones.Uno de los primeros pasos fue la revista Trama, cuyo primer número apareció en marzo de 2001. La publicación se mantuvo durante cinco años y alcanzó los 44 números. Además de servir como espacio de información y reflexión sobre la historieta, contribuyó a dar visibilidad al proyecto que acabaría consolidándose como Astiberri Ediciones.
Durante aquel primer año aparecieron títulos como Grendel Blanco, Negro y Rojo, de Matt Wagner; Mis circunstancias, de Lewis Trondheim; El camino de América, de Baru, y el libro ilustrado Mitologika. El mundo de las brujas, realizado por Raquel Alzate, Aritza Bergara y Ricardo del Río.
Los comienzos no fueron sencillos. Según recuerda la propia editorial en su repaso histórico, el proyecto atravesó dificultades en 2003 y fue refundado con la participación de Laureano Domínguez y Javier Zalbidegoitia. Aquella reorganización ayudó a darle continuidad a una iniciativa que todavía tenía que encontrar su lugar en un mercado competitivo.
UNA APUESTA POR LA NOVELA GRÁFICA
Desde sus primeros años, Astiberri fue construyendo un catálogo orientado principalmente al público adulto, con una especial atención a las obras de autor, las historias de largo recorrido y los cómics que exploraban temas personales, sociales, históricos o autobiográficos.Su propuesta no se limitó a publicar historietas de entretenimiento. La editorial apostó por libros en los que el dibujo y la narración secuencial podían abordar asuntos complejos, con una ambición literaria y visual que conectaba con lectores de distintas procedencias.
Entre los títulos internacionales que contribuyeron a definir su identidad durante la primera mitad de los años 2000 destacan Blankets, de Craig Thompson; Píldoras azules, de Frederik Peeters, y Pyongyang, de Guy Delisle. Son obras muy diferentes entre sí, pero representativas de un catálogo que combina experiencias personales, observación social y relatos vinculados a realidades culturales concretas.
También tuvo importancia la publicación de Bone, de Jeff Smith, cuya edición en nueve tomos supuso otro paso en el desarrollo de la editorial. La variedad de estas apuestas mostró que el cómic podía ofrecer registros narrativos muy diversos y llegar a públicos que no se identificaban necesariamente con los géneros tradicionales de la historieta.
Astiberri contribuyó así a afianzar en España el formato del libro de cómic como una opción editorial estable, más allá de las revistas y de los cuadernos periódicos que habían caracterizado otras etapas de la historia del medio.
2007: DOS LIBROS QUE MARCARON UN PUNTO DE INFLEXIÓN
En la historia de Astiberri, 2007 ocupa un lugar especialmente destacado. En noviembre de aquel año publicó dos obras que alcanzaron una repercusión importante fuera del círculo habitual de lectores de cómic: María y yo, de Miguel Gallardo, y Arrugas, de Paco Roca.
María y yo aborda la relación entre un padre y su hija María, que tiene autismo. A través de una narración autobiográfica y de un dibujo directo, Miguel Gallardo convirtió una experiencia familiar en un libro capaz de acercar al público a una realidad poco conocida y de abrir conversaciones sobre la discapacidad, la comunicación y los vínculos afectivos.
Arrugas, por su parte, se adentra en el alzhéimer y en la vida de las personas mayores a través de una historia protagonizada por Emilio, un hombre que ingresa en una residencia. Paco Roca construyó un relato sensible sobre la memoria, la pérdida de autonomía, la amistad y la dignidad de las personas dependientes.
La repercusión de ambos títulos ayudó a que el cómic ganara espacio en medios de comunicación y librerías generalistas. No se trataba de una ruptura absoluta con la trayectoria anterior de la historieta, que ya había abordado temas adultos y complejos, sino de un ejemplo especialmente visible de cómo el formato podía conectar con lectores ajenos al público tradicional.
En 2008, Arrugas recibió el Premio Nacional del Cómic. Posteriormente fue adaptado al cine y obtuvo dos premios Goya en 2012. El reconocimiento de la obra consolidó la presencia de Paco Roca y reforzó la posición de Astiberri dentro del panorama editorial español.
AUTORES ESPAÑOLES Y NUEVAS GENERACIONES
Una de las líneas más importantes de Astiberri ha sido la publicación y promoción de autores españoles, tanto de creadores ya consolidados como de artistas que comenzaban a desarrollar obras de mayor extensión.
Paco Roca es una de las figuras fundamentales de su catálogo. Además de Arrugas, la editorial ha publicado obras suyas como La casa, Los surcos del azar y El abismo del olvido, esta última realizada junto al periodista Rodrigo Terrasa. Sus libros recorren asuntos como la memoria familiar, la Guerra Civil, la vejez y la recuperación de episodios históricos que han permanecido durante décadas en segundo plano.
La casa explora los recuerdos familiares y el paso del tiempo a través de una vivienda que conserva las huellas de quienes la habitaron. Su edición estadounidense, publicada por Fantagraphics, obtuvo el premio Eisner a la mejor obra internacional en 2020. El reconocimiento contribuyó a reforzar la proyección exterior de la obra de Roca.
Otro nombre destacado es Alfonso Zapico, autor de Dublinés, una biografía en cómic del escritor James Joyce que obtuvo el Premio Nacional del Cómic en 2012. También forman parte del catálogo Javier de Isusi, reconocido por trabajos como La divina comedia de Oscar Wilde; Santiago García, guionista de obras como Las meninas junto al dibujante Javier Olivares; David Rubín, Álvaro Ortiz, Albert Monteys, Ana Miralles, Javier Olivares y David Rubín, entre otros creadores de distintas generaciones y estilos.
La editorial ha publicado asimismo trabajos de autores como Cristina Durán y Miguel Ángel Giner Bou. Su obra El día 3, centrada en el accidente del metro de Valencia de 2006 y en la lucha de las víctimas y sus familiares por conocer la verdad, recibió el Premio Nacional del Cómic de 2019.
La presencia de estos autores refleja una característica relevante del proyecto: la convivencia entre estilos gráficos y narrativos muy distintos. En lugar de limitarse a una única línea estética, Astiberri ha dado cabida a relatos autobiográficos, reconstrucciones históricas, ficción, humor, ciencia ficción y cómics de marcada dimensión social.
EL RECONOCIMIENTO DEL CÓMIC COMO MEDIO CULTURAL
La trayectoria de Astiberri se ha desarrollado paralelamente a la creciente presencia del cómic en el debate cultural español. Durante décadas, la historieta fue tratada con frecuencia como una forma de entretenimiento menor, pese a la existencia de autores y obras de gran riqueza artística.
La expansión de la novela gráfica y la publicación de títulos dirigidos a lectores adultos contribuyeron a cuestionar esa visión. Astiberri participó en ese proceso mediante libros que abordaban cuestiones históricas, políticas, familiares y sociales sin renunciar a las posibilidades expresivas del dibujo y la narración visual.
El Premio Nacional del Cómic concedido a distintas obras de su catálogo constituye una muestra de esa evolución. Entre ellas figuran Arrugas, de Paco Roca; Dublinés, de Alfonso Zapico; Las meninas, de Santiago García y Javier Olivares; Lamia, de Rayco Pulido; El día 3, de Cristina Durán, Miguel Ángel Giner Bou y Laura Ballester; y La divina comedia de Oscar Wilde, de Javier de Isusi.
Estas distinciones corresponden a obras concretas, no a premios concedidos directamente a la editorial. Sin embargo, su presencia en el catálogo permite apreciar la importancia que han tenido sus publicaciones en la trayectoria reciente del cómic español.
UN CATÁLOGO INTERNACIONAL
Aunque la promoción de la autoría nacional ocupa un lugar destacado, Astiberri también ha mantenido una política editorial abierta a creadores de otros países y tradiciones gráficas.
En su catálogo figuran nombres como Guy Delisle, Frederik Peeters, Craig Thompson, Jeff Smith, Jeff Lemire, Jason, Baru, Shigeru Mizuki, Eleanor Davis, Edmond Baudoin y François Bourgeon. Sus obras representan sensibilidades muy diferentes y permiten recorrer desde la autobiografía y la crónica de viajes hasta la fantasía, la aventura, el humor y la reflexión social.
Esta dimensión internacional ha facilitado el acceso del lector español a obras que han tenido una trayectoria significativa en sus mercados de origen. Al mismo tiempo, la editorial ha contribuido a que algunos autores españoles encuentren lectores en otros países mediante la venta de derechos y la publicación de traducciones.
El intercambio funciona en ambas direcciones: las traducciones enriquecen el catálogo disponible en España, mientras que la circulación internacional de obras nacionales ayuda a ampliar la presencia del cómic español en el exterior.
¡CARAMBA!: EL HUMOR TAMBIÉN TIENE SU ESPACIO
La diversidad del proyecto editorial se aprecia igualmente en ¡Caramba!, iniciativa especializada en cómic de humor que nació en 2011-2012 bajo el impulso de Alba Diethelm y Manuel Bartual. Con el tiempo, el sello pasó a integrarse en Astiberri como su línea dedicada al humor.
¡Caramba! ha dado cabida a autores como Pedro Vera y Flavita Banana, y ha contribuido a mantener un espacio para el humor gráfico y las propuestas satíricas dentro de un mercado en el que la novela gráfica de temática adulta ha ganado un protagonismo considerable.
La existencia de este sello demuestra que la identidad de Astiberri no se limita a los relatos dramáticos o a las obras de contenido histórico y social. El humor, la caricatura y la observación crítica de la vida cotidiana también forman parte de su apuesta por la variedad de lenguajes del cómic.
EL CÓMIC INFANTIL Y JUVENIL
En 2020, Astiberri puso en marcha una colección dirigida al público infantil y juvenil. La decisión amplió su campo de actuación y permitió incorporar libros destinados a lectores más jóvenes, sin abandonar la atención al trabajo de los autores y a la calidad gráfica.
Entre sus primeras publicaciones figuraron Claudio y Morino, de Adrien Albert; Uxío, de Martín Romero, y la serie Avni, de Vincent Caut y Romain Pujol. Esta última se convirtió en uno de los éxitos de la colección.
La ampliación del catálogo infantil y juvenil responde también a una cuestión fundamental para el futuro del medio: facilitar que niños y adolescentes descubran el cómic desde edades tempranas y puedan encontrar propuestas adecuadas a sus intereses y etapas de lectura.
Además, la incorporación de obras como Calvin y Hobbes, de Bill Watterson, ha permitido sumar al catálogo un clásico de la historieta internacional que conserva su capacidad para interesar tanto a lectores jóvenes como adultos.
NUEVAS VOCES Y MAYOR DIVERSIDAD
Durante los últimos años, Astiberri ha incorporado nuevas autoras y autores, con una presencia destacada de creadoras como Laura Pérez, Sara Soler, Elisa Riera, Lola Lorente, Higinia Garay, Josune Urrutia y otras artistas con aproximaciones muy distintas al medio.
Entre las obras recientes que han recibido una atención especial figuran El cuerpo de Cristo, de Bea Lema, y Lo sabes aunque no te lo he dicho, de Candela Sierra, ambas reconocidas con el Premio Nacional del Cómic en sus respectivas ediciones.
La incorporación de estas voces no supone la desaparición de los autores que han definido la trayectoria de la editorial, sino una ampliación de perspectivas, temas y formas de narrar. El catálogo continúa reuniendo generaciones distintas, desde creadores con una carrera consolidada hasta autores que están desarrollando sus primeras obras de largo formato.
Astiberri también ha ampliado su catálogo en lenguas cooficiales, con ediciones en euskera de autores como Joe Sacco, Art Spiegelman y Hugo Pratt. Esta línea contribuye a que la historieta internacional pueda leerse en otras lenguas del Estado y amplía el alcance cultural de sus publicaciones.
2025: DOS HITOS COMERCIALES PARA PACO ROCA
En 2025, la editorial comunicó que dos obras de Paco Roca habían superado los 100.000 ejemplares vendidos en España: primero Los surcos del azar y, posteriormente, Arrugas.
Ese mismo año, El abismo del olvido, realizado por Paco Roca y Rodrigo Terrasa, se convirtió en uno de los lanzamientos más destacados de la historia de Astiberri. Según las cifras difundidas por la propia editorial, su tirada inicial de 40.000 ejemplares se agotó en poco más de un mes y medio.
Estos datos son significativos porque muestran que el cómic puede alcanzar cifras de venta relevantes sin depender exclusivamente de las grandes franquicias de superhéroes o de personajes de larga tradición. Las obras de autor, cuando conectan con los lectores y encuentran una difusión adecuada, también pueden convertirse en éxitos comerciales de gran alcance.
No obstante, estos resultados corresponden a títulos concretos y no deben interpretarse como cifras de ventas generales de toda la editorial.
2026: EL PREMIO NACIONAL A LA MEJOR LABOR EDITORIAL CULTURAL
El 11 de junio de 2026, Astiberri recibió el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural, concedido por el Ministerio de Cultura. El reconocimiento coincidió con el 25.º aniversario de la editorial y puso el foco en la ambición artística de su catálogo, la calidad de sus ediciones y su contribución a la consolidación cultural del cómic.
El jurado destacó también su apuesta por obras con una marcada personalidad autoral y por temas como la memoria histórica, el periodismo de guerra, la biografía y la crítica social. Asimismo, valoró la promoción de autores españoles, tanto noveles como consolidados, y la difusión internacional de sus obras.
Es importante distinguir este galardón del Premio Nacional del Cómic: el primero reconoce el conjunto de la labor editorial de una empresa o persona; el segundo distingue una obra de cómic concreta. La concesión del premio de 2026 reconoce, por tanto, el trabajo desarrollado por Astiberri como proyecto editorial a lo largo de su trayectoria.
El aniversario llega con un catálogo que, según los datos publicados por la propia empresa, supera los mil títulos vivos y reúne alrededor de 450 autores y autoras. Son cifras que permiten dimensionar el crecimiento de una editorial nacida en el entorno de una librería especializada y convertida en una presencia estable del mercado español.
ASTIBERRI Y EL FUTURO DE LA NOVELA GRÁFICA
Veinticinco años después de su nacimiento, Astiberri representa una de las experiencias más reconocibles de la evolución reciente del cómic en España. Su historia está vinculada a la publicación de obras internacionales de referencia, al desarrollo de carreras de autores españoles y a la expansión de un formato que ha encontrado lectores en librerías especializadas, librerías generalistas y bibliotecas.
Su catálogo muestra que la historieta puede abordar la memoria, la familia, la enfermedad, la política, la historia, la ciencia ficción, el humor o las experiencias cotidianas con recursos narrativos propios. También recuerda que el valor de una editorial no se mide únicamente por sus títulos más vendidos o premiados, sino por la continuidad de su trabajo, la diversidad de sus propuestas y su capacidad para acompañar a autores a lo largo del tiempo.
El reconocimiento obtenido en 2026 supone un hito en esa trayectoria. Pero la historia de Astiberri no se explica solo por los premios: también se encuentra en las obras que han acercado nuevos lectores al cómic, en las traducciones que han ampliado el horizonte de los aficionados y en los libros que han demostrado que la narración dibujada puede ocupar un lugar central en la cultura contemporánea.
Desde Bilbao, Astiberri ha contribuido a que la novela gráfica tenga una presencia más visible y consolidada en España. Su recorrido durante el primer cuarto del siglo XXI es, en buena medida, una parte de la propia transformación del cómic: de un medio a menudo relegado a un espacio cultural cada vez más amplio, diverso y reconocido.
FUENTES Y DOCUMENTACIÓN
Para la elaboración de este artículo se han contrastado datos históricos, títulos, premios y cifras con las siguientes fuentes:
Astiberri Ediciones, «Astiberri cumple 25 años»: https://www.astiberri.com/pages/astiberri-cumple-25-anos
Astiberri Ediciones, «Astiberri cumple 20 años»: https://www.astiberri.com/posts/astiberri-cumple-20-anos
Astiberri Ediciones, «Astiberri Ediciones: Un proyecto en movimiento»: https://www.astiberri.com/posts/astiberri-ediciones
RTVE, «Astiberri Ediciones, Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2026», 11 de junio de 2026: https://www.rtve.es/noticias/20260611/astiberri-ediciones-premio-nacional-a-mejor-labor-editorial-cultural-2026/17111034.shtml
Ministerio de Cultura, «Astiberri Ediciones, Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2026»: https://www.cultura.gob.es/gl/actualidad/2026/06/260611-premio-mejor-labor-editorial-cultural-2026.html
Las cifras de catálogo, autores y ventas citadas proceden de información difundida por la editorial y se presentan como datos comunicados por Astiberri, no como estadísticas independientes.









