Raf, Joan Rafart Roldán: El talento inconfundible del creador de Sir Tim O'Theo
La historia del cómic español está llena de dibujantes cuyo trabajo forma parte de la memoria de varias generaciones de lectores, aunque su nombre no siempre haya alcanzado la misma popularidad que sus personajes. Joan Rafart Roldán, conocido profesionalmente como Raf, pertenece a ese grupo de autores fundamentales. Dibujante de extraordinaria personalidad gráfica, creador de personajes inolvidables y colaborador de algunas de las principales revistas humorísticas españolas, desarrolló una carrera que atravesó distintas etapas de la historieta, desde la escuela Bruguera hasta la sátira adulta.
Su creación más reconocida es Sir Tim O’Theo, una parodia del detective británico que combina el humor absurdo con los mecanismos de las historias de misterio. Sin embargo, limitar su legado a este personaje supondría pasar por alto una producción mucho más amplia, en la que destacan series como Doña Tecla Bisturí, Doña Lío Portapartes, Don Pelmazo y Mirlowe y Violeta.
Raf fue, además, un autor con inquietudes propias, capaz de trabajar en registros diferentes y de desarrollar un estilo personal dentro de una industria editorial que tendía a establecer modelos reconocibles para sus publicaciones. Su trayectoria permite comprender tanto la riqueza creativa del tebeo español como las dificultades profesionales a las que se enfrentaron muchos de sus dibujantes.
JOAN RAFART ROLDÁN: LOS PRIMEROS PASOS DE UN DIBUJANTE
Joan Rafart Roldán nació en Barcelona en 1928 y falleció en la misma ciudad el 13 de octubre de 1997. La mayor parte de las fuentes especializadas lo identifica por su nombre artístico, Raf, aunque también empleó otras firmas, entre ellas Dino, Dinus y Roldán.Su formación como dibujante fue esencialmente autodidacta. Desde joven mostró una especial facilidad para el dibujo, una capacidad que acabaría convirtiéndose en su principal herramienta profesional. Antes de dedicarse plenamente a las historietas, trabajó en otros ámbitos laborales y compaginó durante una etapa su actividad con colaboraciones gráficas.
Sus primeros trabajos reflejan una versatilidad que mantendría a lo largo de toda su carrera. En sus comienzos practicó tanto el dibujo realista, en cuadernos de aventuras como Yanky Boys y El Zorro, como la historieta humorística. Poco a poco, esta última vertiente se convirtió en el terreno en el que desarrollaría sus aportaciones más conocidas.
Durante los primeros años de la década de 1950 colaboró en publicaciones como La Risa, donde realizó series como La vida aborregada de Gumersindo Borrego y Levy Berzotas. También trabajó para otras revistas infantiles, entre ellas Paseo Infantil, Futuro y Pinocho.
En Paseo Infantil creó Don Jerónimo, personaje que demuestra que su producción humorística ya estaba adquiriendo una identidad propia antes de su consolidación en Bruguera.
LA LLEGADA A BRUGUERA Y LA CONSOLIDACIÓN PROFESIONAL
En 1957, Raf se incorporó a Editorial Bruguera, una de las empresas más importantes de la historia del tebeo español. La editorial había construido un amplio catálogo de revistas de humor y aventuras, con publicaciones como Pulgarcito, DDT y otras cabeceras dirigidas a públicos infantiles y juveniles.Bruguera reunió a numerosos dibujantes y guionistas que terminarían definiendo una de las etapas más reconocibles de la historieta española. Raf suele encuadrarse dentro de la denominada segunda generación o generación del 57 de la Escuela Bruguera, junto a autores como Francisco Ibáñez, Gin, Nadal, Segura, Martz Schmidt, Figueras y Vázquez.
Esta clasificación resulta útil para situar su trabajo históricamente, aunque no debe entenderse como si todos aquellos dibujantes compartieran una misma personalidad artística. Cada uno desarrolló recursos gráficos, ritmos narrativos y formas de humor particulares.
Raf aportó a Bruguera un trazo ágil, una expresividad muy marcada y una notable facilidad para la caricatura. Sus personajes se distinguían por sus siluetas, sus gestos y una gestualidad que contribuía decisivamente al efecto cómico.
Durante esta primera etapa en la editorial creó personajes como Don Pelmazo bla, bla, bla, Doña Lío Portapartes y Rebrútez. Estas series muestran su capacidad para convertir determinadas características humanas —la pesadez, la confusión o el comportamiento extravagante— en el motor de una historieta.
Su trabajo se integró en el universo humorístico de Bruguera, pero Raf no fue un autor que se limitara a reproducir una fórmula. Su dibujo conservó una personalidad reconocible, que se haría todavía más evidente cuando trabajara para otros mercados y publicaciones.
UNA EXPERIENCIA INTERNACIONAL: EL MERCADO BRITÁNICO
En 1959, Raf abandonó temporalmente Bruguera para trabajar en el mercado británico a través de la agencia Bardon Art. Fue una etapa importante en su evolución profesional, porque le permitió colaborar con publicaciones extranjeras y ampliar su experiencia como dibujante.
Entre las revistas británicas para las que trabajó figuran Film Fun y Buster. En este entorno desarrolló historietas y personajes adaptados a las necesidades de un mercado editorial diferente del español.
La colaboración con el Reino Unido también contribuyó a diversificar su producción. Algunos personajes creados durante esta etapa, como Cosmopolito R-Z-4 y Otto Chuffen, llegaron a publicarse en revistas de Bruguera.
Esta experiencia internacional demuestra que la historia de los dibujantes españoles no puede entenderse únicamente a partir de las publicaciones nacionales. Muchos profesionales trabajaron para agencias que distribuían historietas en el extranjero, a menudo bajo condiciones industriales que exigían una producción constante y una gran capacidad de adaptación.
Raf regresó a trabajar con Bruguera en 1966. La experiencia acumulada fuera de España formaba ya parte de su trayectoria y su carrera continuó alternando la creación de personajes humorísticos con colaboraciones en distintas publicaciones.
DON PELMAZO, DOÑA LÍO Y DOÑA TECLA BISTURÍ
Aunque Sir Tim O’Theo acabaría eclipsando a buena parte de sus otras creaciones, Raf construyó una extensa galería de personajes que merece ser recuperada.
Don Pelmazo bla, bla, bla se apoyaba en una situación cómica muy reconocible: la presencia de alguien cuya insistencia y verborrea terminan agotando la paciencia de quienes lo rodean. Raf convirtió ese rasgo de comportamiento en el centro de una serie, explotando las posibilidades del diálogo, la reacción de los demás personajes y la exageración caricaturesca.
Doña Lío Portapartes, por su parte, pertenecía a esa tradición de personajes cuyo propio nombre anuncia la clase de problemas que provocan. La confusión y los enredos proporcionaban el punto de partida para situaciones humorísticas en las que el autor podía desplegar su habilidad para encadenar equívocos.
A mediados de los años sesenta, Raf recuperó personajes anteriores y añadió nuevas creaciones, entre ellas Doña Tecla Bisturí y Manolón, conductor de camión.
Estas series forman parte del repertorio que consolidó su presencia en las revistas de Bruguera. También muestran un rasgo habitual de la historieta humorística de aquella época: la creación de personajes construidos alrededor de una profesión, una costumbre o un defecto de carácter, capaces de generar nuevas aventuras a partir de una premisa sencilla.
El talento de Raf residía en convertir esas premisas en historietas visualmente dinámicas, con personajes expresivos y un sentido del humor que no dependía exclusivamente de los diálogos.
SIR TIM O’THEO: EL DETECTIVE QUE PARODIÓ LA NOVELA DE MISTERIO
En 1971, Raf creó Sir Tim O’Theo, el personaje que terminaría convirtiéndose en su obra más conocida. La serie apareció en el contexto de las revistas de Bruguera y ofrecía una visión humorística de las historias de detectives ambientadas en el Reino Unido.
Sir Tim O’Theo es un aristócrata británico aficionado a resolver misterios. Su universo toma elementos reconocibles de la novela policíaca clásica, pero los transforma mediante la caricatura, los equívocos y el humor absurdo.
La serie juega con los escenarios y las convenciones de los relatos de misterio: casas, personajes sospechosos, investigaciones, pistas y situaciones aparentemente inexplicables. Sin embargo, en lugar de construir una intriga solemne, Raf utiliza esos elementos para provocar situaciones cómicas.
La parodia conecta con la tradición literaria de los grandes autores del género detectivesco, como Arthur Conan Doyle y Agatha Christie. No se trata de una adaptación directa de sus obras, sino de una utilización humorística de los códigos que el público asociaba con la novela de enigma británica.
Uno de los grandes aciertos de Raf fue encontrar el equilibrio entre el homenaje al género y su deformación cómica. Sir Tim O’Theo conserva los atributos reconocibles del detective clásico, pero se mueve en un mundo en el que la lógica puede quedar desbordada por el disparate.
El personaje se convirtió en una de las creaciones más apreciadas por los lectores de Bruguera y ha terminado siendo considerado una de las grandes series del cómic humorístico español.
PATSON, EL FIEL AYUDANTE
El universo de Sir Tim O’Theo no se entiende sin Patson, su fiel criado y compañero de aventuras. La relación entre ambos proporciona buena parte de las posibilidades cómicas de la serie.
La pareja responde, en parte, a una tradición bien asentada en los relatos de detectives: el investigador acompañado por un ayudante que participa en sus pesquisas y sirve como contrapunto. Raf utiliza ese esquema para construir una relación humorística propia, en la que las reacciones de los personajes y sus diferentes maneras de afrontar los acontecimientos contribuyen al desarrollo de cada historia.
Patson no es un simple acompañante decorativo. Su presencia ayuda a dar ritmo a las aventuras y a crear situaciones en las que la aparente solemnidad del mundo británico queda trastocada por el absurdo.
La combinación de Sir Tim, Patson y los personajes secundarios permite que la serie mantenga una identidad reconocible. El lector sabe que se encuentra ante una historia de detectives, pero también que las convenciones del género pueden ser alteradas en cualquier momento.
EL ESTILO GRÁFICO DE RAF
Una de las características más interesantes de Raf es la personalidad de su dibujo. Aunque trabajó durante años en el entorno de Bruguera, su estilo no se limita a los rasgos que suelen asociarse con la llamada escuela Bruguera.
Su línea resulta ágil y expresiva. Los personajes se mueven con naturalidad dentro de las viñetas y sus gestos desempeñan un papel fundamental en la construcción del humor. La exageración de las posturas, las reacciones faciales y la manera de organizar las escenas permiten que muchas situaciones funcionen visualmente incluso antes de leer los diálogos.
Raf tenía también una notable capacidad para dibujar tipos humanos y caricaturas. Sus figuras poseen siluetas fácilmente identificables y una gestualidad que contribuye a individualizar a los personajes.
La variedad de su producción permite apreciar su evolución. Sus primeros trabajos realistas, las series humorísticas de Bruguera, las historietas realizadas para el mercado británico y sus colaboraciones posteriores muestran a un autor capaz de adaptarse a diferentes registros sin perder su personalidad.
El periodista y estudioso del cómic Jordi Canyissà profundizó en esta singularidad en su libro Raf. El «gentleman» de Bruguera, publicado por Amaníaco Ediciones en 2015. La obra reconstruye la trayectoria del dibujante a partir de documentación, testimonios y una amplia selección de material gráfico.
El estudio contribuyó a reivindicar a Raf como un creador con una identidad artística propia, cuya carrera no puede reducirse a su pertenencia a una escuela editorial.
DE BRUGUERA A LA SÁTIRA PARA ADULTOS
A partir de 1975, Raf amplió su actividad hacia revistas de humor satírico y publicaciones dirigidas a un público adulto. Entre las cabeceras con las que colaboró figuran Muchas Gracias, Mata Ratos y El Jueves.
Este cambio resulta significativo porque demuestra que su talento no estaba limitado a las historietas infantiles. Raf podía trabajar con personajes y situaciones pensados para un público familiar, pero también abordar la caricatura y la sátira desde una perspectiva diferente.
En El Jueves desarrolló una faceta vinculada a la actualidad y a la parodia de películas y series de televisión. Su trabajo para esta publicación se prolongó hasta sus últimos años y fue apreciado por otros profesionales del humor gráfico.
La prensa destacó tras su fallecimiento que Raf seguía en activo y colaboraba tanto con El Jueves como con la nueva etapa de TBO. Su capacidad para continuar trabajando en diferentes registros hasta el final de su vida es una muestra de la amplitud de su carrera.
MIRLOWE Y VIOLETA: NUEVAS ETAPAS CREATIVAS
Durante sus últimos años, Raf continuó desarrollando personajes y colaborando con distintas revistas. Entre las publicaciones con las que trabajó figuran Yo y Yo y Guai!, para las que creó, entre otros, la serie Mirlowe y Violeta.
Estas obras pertenecen a una etapa diferente de la industria del cómic español, marcada por la transformación de las revistas tradicionales y por la aparición de nuevas propuestas editoriales.
La trayectoria de Raf permite observar cómo algunos dibujantes consiguieron prolongar su carrera adaptándose a cambios en el público, los formatos y los modelos de publicación. Su producción no quedó detenida en la época de mayor esplendor de Bruguera, sino que continuó evolucionando hasta los años noventa.
En 1991 comenzó a trabajar en la sección Tele TBO de la revista TBO, dedicada al humor relacionado con el mundo de la televisión. Esta faceta enlazaba con su experiencia en la parodia audiovisual y confirma que seguía explorando nuevas posibilidades narrativas.
EL RECONOCIMIENTO A UNA TRAYECTORIA EXCEPCIONAL
En 1982, Raf recibió el Premio Diario de Avisos por el conjunto de su obra humorística. Diez años después, en 1992, obtuvo el Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona, una de las distinciones más importantes que se concedían en el ámbito de la historieta española.
Este último reconocimiento llegó cuando su trayectoria ya abarcaba varias décadas de trabajo. Su carrera había atravesado el tebeo infantil, las revistas de Bruguera, el mercado británico, el humor satírico y las publicaciones de una nueva etapa editorial.
A pesar de estos reconocimientos, Raf no alcanzó en vida una presencia pública comparable a la de algunos de sus contemporáneos. Su obra, sin embargo, conservó una gran consideración entre los aficionados y profesionales del medio.
Tras su fallecimiento, la recuperación de sus historietas y la publicación de estudios dedicados a su figura han contribuido a situarlo en el lugar que merece dentro de la historia del cómic español.
EL FALLECIMIENTO DE RAF
Joan Rafart Roldán falleció en Barcelona el 13 de octubre de 1997, a consecuencia de una complicación cardíaca, según informó la prensa de la época. Tenía 69 años y continuaba trabajando en publicaciones humorísticas.
La noticia de su muerte puso de relieve la importancia de su contribución a la historieta española. El diario EL PAÍS recordó especialmente a Sir Tim O’Theo, pero también destacó su actividad en El Jueves y TBO.
Su desaparición supuso la pérdida de un autor que había trabajado durante décadas en distintos ámbitos de la ilustración y el cómic. No obstante, sus personajes y sus historietas siguieron circulando entre lectores y coleccionistas, manteniendo viva una parte fundamental de su legado.
RAF. EL «GENTLEMAN» DE BRUGUERA: LA RECUPERACIÓN DE SU MEMORIA
En 2015, el periodista y divulgador Jordi Canyissà publicó Raf. El «gentleman» de Bruguera, una biografía ilustrada que reconstruye la vida y la trayectoria profesional del dibujante.El libro, publicado por Amaníaco Ediciones, reúne documentación, testimonios y abundante material gráfico. Su valor reside en ofrecer una visión amplia de un autor cuya obra había quedado, en parte, eclipsada por la popularidad de otros personajes y creadores de la misma época.
La publicación recibió atención en medios como RTVE y La Vanguardia, que destacaron la necesidad de reivindicar la figura de Raf y su importancia en el cómic español.
Este tipo de trabajos resulta esencial para conservar la memoria de la historieta. La historia del cómic no se construye únicamente a partir de sus personajes más conocidos, sino también mediante el estudio de los autores, las publicaciones, las condiciones de trabajo y los cambios que experimentó la industria.
La recuperación de Raf permite contemplar su obra con perspectiva y comprender que su talento iba mucho más allá de una sola serie.
EL LEGADO DE RAF EN LA HISTORIA DEL CÓMIC ESPAÑOL
Raf ocupa un lugar destacado en la historieta española por su capacidad para combinar una personalidad gráfica inconfundible con una gran versatilidad profesional. Trabajó en la tradición de la historieta humorística de Bruguera, se abrió paso en el mercado británico y desarrolló una segunda faceta vinculada a la sátira y al humor adulto.Sir Tim O’Theo es la síntesis más conocida de esas cualidades. La serie demuestra cómo los códigos de la novela detectivesca pueden transformarse en una comedia de equívocos sin perder su identidad. El protagonista y Patson forman una pareja memorable, mientras que los escenarios y las convenciones del misterio sirven de materia prima para la imaginación del autor.
Pero la importancia de Raf también se encuentra en sus otras creaciones, en la variedad de registros que abordó y en la independencia de su lenguaje gráfico. Sus historietas son una muestra de la riqueza de una generación que contribuyó a definir el humor popular español durante la segunda mitad del siglo XX.
Su carrera invita, además, a reflexionar sobre el papel de los dibujantes dentro de la industria editorial. Aunque el público suele recordar los nombres de los personajes, detrás de cada uno hay un autor que aporta una manera de dibujar, narrar y observar el mundo.
En el caso de Raf, esa personalidad resulta evidente desde sus primeras series hasta sus últimos trabajos. Su obra merece ser leída, estudiada y recuperada no solo por nostalgia, sino por su valor artístico e histórico.
CONCLUSIÓN: MUCHO MÁS QUE EL CREADOR DE SIR TIM O’THEO
Joan Rafart Roldán, Raf, fue uno de los dibujantes más personales de la historieta española. Desde sus primeros trabajos en revistas de los años cincuenta hasta sus colaboraciones en El Jueves y TBO, desarrolló una carrera extensa y diversa, marcada por la expresividad del dibujo y una gran capacidad para el humor.
Sir Tim O’Theo permanece como su creación más emblemática, una parodia del detective británico que ha resistido el paso del tiempo gracias a la originalidad de sus personajes y a la habilidad con la que Raf utilizó las convenciones del género policíaco.
Sin embargo, su legado no termina ahí. Don Pelmazo, Doña Lío Portapartes, Doña Tecla Bisturí, Manolón, Mirlowe y Violeta forman parte de una producción que refleja la amplitud de sus intereses y su capacidad para crear universos humorísticos diferentes.
Reivindicar a Raf es reconocer a un autor que supo trabajar dentro de una gran industria editorial sin renunciar a una voz propia. Es también recuperar una parte esencial de la historia del tebeo español y recordar que, detrás de los personajes que acompañaron a varias generaciones de lectores, hubo dibujantes cuyo talento merece seguir siendo descubierto.
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
Biblioteca de Catalunya. «Rafart Roldán, Juan». Ficha biográfica del historietista, con información sobre sus primeras publicaciones, etapas profesionales y principales personajes.
https://www.bnc.cat/cat/Il-lustracio-i-comic/Il-lustradors/Rafart-Roldan-JuanHumoristan. «Raf». Museo digital dedicado a la historia del humor gráfico, con datos biográficos, pseudónimos, bibliografía y premios.
https://humoristan.org/es/autor/rafEL PAÍS. Jaume Vidal, «Fallece el dibujante Raf, creador de Sir Tim O’Theo», 15 de octubre de 1997. Información contemporánea sobre su fallecimiento y su actividad profesional.
https://elpais.com/diario/1997/10/15/cultura/876866412_850215.htmlRTVE. Jesús Jiménez, «Raf, el genio olvidado de Bruguera», 15 de enero de 2016. Artículo sobre la recuperación de su figura y la publicación de la biografía de Jordi Canyissà.
https://www.rtve.es/noticias/20160115/raf-genio-olvidado-bruguera/1284673.shtmlLa Vanguardia. Pere Guixà, «Raf, el padre de Sir Tim O’Theo», febrero de 2016. Artículo sobre la trayectoria del dibujante y la interpretación de su estilo.
https://www.lavanguardia.com/cultura/culturas/20160227/4035870299/raf-padre-sir-tim-o-theo-bruguera-biografia.htmlCanyissà, Jordi. Raf. El «gentleman» de Bruguera. Amaníaco Ediciones, 2015. Biografía ilustrada dedicada a la vida y la obra del dibujante, con documentación gráfica y testimonios.
Penguin Libros. Ficha de Raf y de la recopilación Lo mejor de Sir Tim O’Theo.
https://www.penguinlibros.com/es/8914--raf










